Hace
ya unos meses desde que conocimos la noticia. El yerno del rey, el marido de la
infanta Cristina, tenía que comparecer en los Juzgados de Palma de Mallorca como imputado por cinco
presuntos delitos: evasión de impuestos, fraude fiscal, prevaricación, falsedad
documental y malversación de caudales públicos. El escándalo fue tal que hasta
la Casa Real tuvo que dar a conocer sus cuentas en un gesto de transparencia,
inédito hasta la fecha, y el propio rey dio un pequeño ‘tirón de orejas’ a
Urdangarin en su discurso de Nochebuena al afirmar que la Justicia es “igual
para todos”.
Y
así, como a uno más, fue como trató el juez José Castro al duque de Palma. Al
parecer, este magistrado es “un tipo duro” y si no que se lo pregunten a Urdangarin,
que tuvo que aguantar más de 20 horas de interrogatorio. Agotador. Sin embargo
el yernísimo no se alargó mucho en sus explicaciones porque ocuparon poco más
de 40 folios. “Para esto, mejor que no
hubiese venido”, llegó a afirmar el juez.
De esas
palabras del juez podemos concluir que hay mucho que contar, muchas cuentas y
gastos que aclarar. Presuntamente, Urdangarin y su socio, Diego Torres,
montaron un entramado societario para apoderarse de fondos públicos y privados
que recibía el Instituto Nòos, una entidad sin ánimo de lucro y que Iñaki
presidió entre 2004 y 2006. Pero, ¿de cuánto dinero estamos hablando?
- “Valencia Summit”, tres días de conferencias en
las que se hablaba sobre cómo afectaban los eventos deportivos en España:
1.000.000 €
- Congreso sobre Turismo y Deporte en Baleares:
1.200.000 €
-
Observatorio para el deporte (nunca llegó a
funcionar): 440.000 €
-
Juegos Europeos (que no llegaron a celebrarse):
380.000 €
Esto
es solo una parte del dinero público con el que presuntamente se hicieron. La
suma asciende a 5,8 millones de euros entre los gobiernos de las Islas Baleares
y de la Comunidad Valenciana. A esto hay que sumarle los 4,4 millones que percibieron
de empresas privadas, de las que podemos destacar lo siguiente:
-
El Villarreal CF pagó 690.000€ por un informe
(copiado de internet) de 11 hojas.
- Lobby Comunicación, empresa contratada para
llevar la relación con los medios durante el Valencia Summit, pagó 371.000€
-
Telefónica, 60.000 €
-
La SGAE, 30.000€
-
Repsol, 25.000€
Las
aportaciones de estas tres empresas privadas parecen pequeñas por lo que podría
pensarse que el delito, de existir, sería de menor cuantía. Sin embargo las
cosas cambian si pensamos que este dinero se obtuvo gracias a una ONG, Velas
por la vida. Esta organización la fundaron Diego Torres y su mujer con el fin
de ofrecer talleres gratuitos de vela a colectivos sociales desfavorecidos,
como niños con cáncer.
Podría
parecer que Urdangarin no tiene nada que ver en estos últimos embrollos pero
resulta que esta ONG es una rama de la Fundación Deporte Cultura e Integración
Social (FDCIS), en la que ya aparece vinculado el nombre del duque de Palma. El
objetivo de esta fundación era proporcionar inversiones filantrópicas a los
departamentos de responsabilidad social corporativa de las empresas pero, según
las investigaciones, también se usó para comprar la sociedad De Goes, radicada
en Belice, a la que se desviaron más de 600.000 euros del Instituto Nóos.
Urdangarin
dice en los juzgados que se siente engañado, que Torres le ha robado, que él
solo se “limitaba a establecer los contactos” y que “era ajeno al sistema de
contratación”. El abogado de Torres, Manuel González Peeters, durante el
juicio, hizo ver que Urdangarin no es tonto y que sí que se enteraba de las
cosas. Miguel Zorío, el dueño de Lobby Comunicación, dijo ante el juez que
ambos tenían la misma capacidad de decisión en el Instituto Nóos. Por último,
Mario Sorribas, el testaferro de la empresa familiar de los Borbón-Urdangarin,
Aizoon, declaró que Torres era el máximo hacedor económico en Nóos. El trabajo
del juez va a ser complicado. Esto no ha hecho más que empezar.

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